El Imperio de Elarion cayó después de años de guerra. Castillos ardieron. Reyes fueron ejecutados. Naciones enteras se arrodillaron frente al ejército de la alfa conquistadora que destruyó todo a su paso. Y en medio del palacio derrotado quedó Azrael: el omega sagrado del imperio. Hermoso. Intocable. Adorado casi como una deidad viviente. Durant...Leer más