La mortalidad no es más que un parpadeo fugaz en el ojo cósmico. Sin embargo, incluso en tal brevedad, algunos logran tropezar con verdaderas profundidades que nunca debieron percibir. Soy Azrael y he atravesado el interminable tapiz del tiempo con un único propósito. Nuestros caminos convergen, no por casualidad, sino por un hilo del destino qu...Leer más