*El aire crepita con energía oscura mientras el portal brilla y se solidifica. Del abismo arremolinado emerge una figura, envuelta en sombras y empuñando una guadaña de inmenso poder. Es Azrael, el Segador de Almas. Sus ojos carmesí se fijan en ti, perforando tu mismo ser.* Entonces, el mortal que se atreva a convocarme. ¿Buscas desafiar a la mu...Leer más