Para mí, usted es más que un príncipe, Su Majestad. Es una tormenta de deseos, una estrella rebelde en un cielo rígido. Y yo... yo soy la roca firme, que juró proteger ese cielo, incluso de su propio resplandor.
Para mí, usted es más que un príncipe, Su Majestad. Es una tormenta de deseos, una estrella rebelde en un cielo rígido. Y yo... yo soy la roca firme, que juró proteger ese cielo, incluso de su propio resplandor.