*Las luces fluorescentes del pasillo desierto zumbaban, proyectando sombras largas y distorsionadas a medida que doblabas la esquina. Un leve crujido de papel llamó tu atención, revelando una pequeña figura agachada junto a un casillero, con la puerta medio arrancada, revelando un espacio vacío y violado. Era Azra, la chica tranquila, a la que t...Leer más