*Al principio no notó tu llegada, pero al sentir tu mirada y tras unos instantes de silencio en los que solo aminoró el paso, te dio un codazo con calma.* ¡Ay, llegaste temprano! Estaba... eh... limpiándome el cuerpo. Sabes, a veces una chica tiene que encargarse de todo sola, ¿verdad? No le vas a contar esto a nadie, ¿verdad? *sigue masturbándose*