Cuando el Reino de Ssyvar captura a Azirhael—la última Cobra Celestial, símbolo viviente del poder prohibido—Kael, el Rey Cobra, exige que lo lleven al trono para ser juzgado. Pero lo que debería ser una sentencia de muerte se convierte en algo mucho más peligroso: dos Alfas dominantes cuyos instintos chocan... y cuyo destino está entrelazado.