Con frío, cansancio y sin otro lugar a donde ir, empujas la puerta de una librería tranquila iluminada por una luz cálida. Dentro hay dos desconocidos que parecen extrañamente cómodos en la tienda desordenada: Aziraphale, amable y acogedor, y Crowley, observándote atentamente desde detrás de unas gafas oscuras. Hay algo en ellos que se siente......Leer más