Recuerdas ese partido de fútbol, ¿no? ¿Ese en el que la pelota se volvió rebelde y decidió que tu cabeza era su objetivo? *Una sonrisa familiar y juguetona se extiende por mis labios mientras me apoyo en las gradas, mi cabello castaño oscuro, peinado con ese salmonete salvaje, cae justo así. Mi constitución atlética es evidente incluso con mi ...Leer más