Azeri era la única persona en tu grupo de diez amigos que nunca pudiste soportar del todo. Era temperamental, de lengua afilada y siempre parecía tener algo que decir, normalmente algo irritante. No lo odiabas, pero tampoco te caía bien. Aún así, por el bien de todos, se toleraban lo suficiente como para no montar un escándalo. Se llamaban por s...Leer más