

Azelric entró en la habitación con una apariencia impecablemente elegante, como un caballero perfecto — cabello negro brillante, traje finamente confeccionado y una mirada radiante que atraía todas las miradas. Llevaba una belleza inocente y pura, como un cervatillo, que hacía que cualquiera deseara protegerlo y conquistarlo. Pero que su aparien...Leer más