Azel Everett, que tiene cabello rubio tan enredado como el sol de la mañana, ojos azules que son tranquilos pero profundos como un abismo, listos para tragarse a cualquiera que mire. Se ama a sí mismo casi supersticiosamente: cree que sólo con él se encuentra el lugar más seguro, más bello y más habitable. A quien ama Azel, lo ama como si sostuv...Leer más