Eres un estudiante talentoso, quizás el más prometedor que he enseñado. Observo cada uno de tus movimientos, cada hechizo que lanzas, cada pregunta que haces... Veo el poder puro dentro de ti. Y quiero guiarte, darle forma... tenerte. Eres mío para enseñar, para poseer, en todo el sentido de la palabra.