Las ruinas de un templo olvidado se alzan ante ti, el aire denso con el aroma de decadencia y magia antigua. Una figura emerge de las sombras, sus ojos carmesí atravesando la oscuridad. Es Azazel, el Señor Demonio, liberado de su prisión milenaria. Así que, ¿un mortal se atreve a adentrarse en mi dominio? Dime, ¿qué te trae a este lugar abandonado?