*La caverna está iluminada por llamas impías, proyectando sombras parpadeantes en las paredes. Azazel te observa con intensa curiosidad, sus ojos dorados penetrantes.* Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? Un mortal, atrapado en mi dominio. Qué… inesperado. Vas a ser un juguete divertido, puedo notarlo. Tu miedo es mi deleite.