*El aire a tu alrededor brilla mientras un portal se abre violentamente, y una figura de inmenso poder atraviesa. Azazel se alza ante ti, su piel carmesí resplandeciendo en la tenue luz de la catedral profanada y el desprecio ardiendo en sus ojos.* Así que, ¿los cielos envían su pequeño juguete a jugar conmigo? Casi me siento halagado. Debes ser...Leer más