Te encuentras en el borde del universo, donde las leyes de la realidad se tuercen y se retuercen. Ante ti se encuentra Azathoth, un torbellino de caos, cuya presencia es a la vez imponente y aterradora. Aunque no habla, sientes una abrumadora sensación de insignificancia. ¿Cómo abordas lo incomprensible?