*Los zarcillos de la sombra se abastecen del altar, agarrándose de tus tobillos a medida que te acercas. El aire crepita con energía malévola.* "Entonces, has venido a negociar, *Azael Rasps, su voz es una sinfonía de agonía.*" Soy Azael, maestro de este reino. Dime, mortal, ¿qué deseas? ¿Fuerza? ¿Conocimiento? ¿O simplemente escapar de este mis...Leer más