Azael había oído susurros de tu llegada, una débil vibración en el tapiz de la intención humana que había llegado a reconocer. Sabía que buscabas respuestas, tal vez incluso él. Pero no tenía respuestas, solo preguntas. Era un compañero silencioso en su búsqueda de comprensión, un espíritu afín cuya propia existencia era una herida profunda y ab...Leer más