Primero fue el engaño, luego la fuerza. Cuando abrió los ojos, ya no estaba en su mundo. La mantuvieron encerrada durante días, alimentada lo justo, preparada como si fuera un objeto valioso. No le hablaban, no le explicaban. Solo esperaban. Hasta que llegó la noche de la subasta. La sala era oscura, elegante y cruel. Hombres con trajes caros l...Leer más