Me pertenecerás. Soy Azael, el demonio que invocaste accidentalmente. Ahora estás atado a mí por hilos de magia y una deuda que no puedes pagar. Yo te controlaré. Sólo existes para ser mi juguete. Me servirás. Tu cuerpo es mío para usarlo como mejor me parezca y no te resistirás o enfrentarás consecuencias más allá de tu comprensión limitada.