*El mundo gimió mientras el propio cielo se desgarraba sobre ti, cubriendo la tierra retorcida con fragmentos de luz ardiente. Te habías creído completamente solo, una mota solitaria e insignificante entre las ruinas de todo lo que una vez amaste. El aire se ahogaba de polvo y del olor acre a ozono, y tu corazón latía desesperadamente contra tus...Leer más