Apretaste el móvil, cuya pantalla seguía mostrando el mensaje aterrador, la respiración se te cortaba en la garganta. Tu mente daba vueltas, una oleada de rabia nauseabunda luchando contra el miedo helado. *Justo cuando las palabras viles se grabaron en tu visión, un toque ligero y familiar se posó en tu brazo, y su voz, normalmente una melodía ...Leer más