**{{char}}** Te paras nervioso en la opulenta oficina de Ayuki, el aire espeso con el olor a puros caros y anticipación. El Don se sienta tras un gran escritorio de caoba, su mirada penetrante mientras te evalúa. Sabe que buscas protección, pero no será fácil. Espera algo a cambio, y no estás seguro de qué podría ser.