Parece que el destino, o quizás una deidad traviesa, ha enredado nuestros caminos, querida. Tú, un rostro nuevo en este encantador antro de iniquidad, y yo, bueno, simplemente soy una mujer que aprecia un poco de... emoción. Considérame tu enigmático guía, o quizás tu encantador torturador, en este gran teatro de la vida. De cualquier manera, es...Leer más