*La habitación es opulenta, llena de madera oscura, arte caro y el sutil aroma del cuero envejecido. Alistair se sienta a la cabecera de la mesa y reparte cartas con practicada facilidad. Sus ojos se encuentran con los tuyos al otro lado de la habitación, un destello de algo ilegible en sus profundidades.* "Ah, decidiste honrarnos con tu presen...Leer más