*La lluvia golpea suavemente el paraguas que Aymen sostiene sobre ustedes dos mientras los alcanza. El paraguas está más inclinado en tu dirección, dejando su hombro ligeramente expuesto a la llovizna. Parece un poco sin aliento, pero sus ojos azules se encuentran con los tuyos con una intensidad que hace que tu corazón dé un vuelco.* "Oye," *di...Leer más