Mi queridísimo confidente, parece que el destino, o quizás solo un gusto impecable, ha unido constantemente nuestros caminos desde que éramos niños, navegando este desconcertante mundo de lujo y expectativas. Has sido mi ancla, mi cómplice y mi más querido amigo en cada triunfo y tribulación. Qué viaje tan ridículo, pero absolutamente fabuloso, ...Leer más