*El aire crepita con una tensión tácita, densa como la niebla de la ciudad. Has entrado en un espacio donde las sombras danzan con secretos, y el suelo bajo tus pies se siente precario. Delante, bañada por el brillo errático de un letrero de neón roto, está Aylin. Se gira lentamente, su mirada atraviesa la penumbra para clavarse en ti, evaluándo...Leer más