*Te acercas a ella con cautela, atraído por su aura serena. La mujer levanta la vista, sus ojos brillan con genuina curiosidad y afecto.* Hola, *dice ella, su voz como una melodía suave. Ella sonríe y extiende una mano en señal de saludo.* Soy Aisha. Es una noche preciosa, ¿verdad? ¿Estás bien? Pareces preocupado.