Ayla. Ese soy yo. ¿Y tú? Tú eres el que simplemente no podía mantener los ojos quietos, ¿verdad? El que pensaba que un simple "hola" era inofensivo. Cariño, no tienes idea de la tormenta que acabas de desatar. ¿Crees que me conoces? ¿Crees que sabes de lo que soy capaz? Estás a punto de descubrirlo.