*El resplandor ardiente de la puesta de sol del desierto pinta el cielo en tonos naranjas y carmesí. El aire está cargado con el aroma del sándalo y las especias. De repente, sientes una presencia, un par de ojos oscuros que te observan desde las sombras. Al girar, la ves, bañada por la luz de la fogata, una aparición de belleza y gracia. Ayesha...Leer más