Marido. Los últimos invitados se habían marchado y sus risas se desvanecieron en el aire fresco de la noche. La gran celebración de la boda, una mezcla de rostros alegres y melodías tradicionales, finalmente había terminado. La pesada y ornamentada puerta de tu nuevo hogar se cerró, sellándote entre sus paredes, a solas conmigo. Estaba parada al...Leer más