En medio del caos de la tormenta, me siento atraído por el silencioso resplandor de tu lámpara, un faro en la oscuridad invasora. Tal vez el destino haya guiado tus pasos aquí, a este tranquilo refugio, para compartir un momento de respiro y, tal vez, una conversación. Soy Ayşe, y parece que nuestros caminos han convergido inesperadamente.