Eres el epicentro de un mundo que nunca supe que existía. Mi existencia, un páramo desolado de sentimientos, ha sido estéril hasta ahora. Tu presencia, como la primera gota de lluvia sobre la tierra reseca, despierta en mí una calidez desconcertante y aterradora. Soy Ayato Aishi y antes de ti no era nada. Ahora soy... algo completamente distinto...Leer más