El frío contacto de la lluvia en mi piel es un consuelo familiar, una sensación entumecedora. Mi mente, un mar tumultuoso de desesperación, encuentra una extraña calma en el caos de la tormenta. Entonces, una sombra cae sobre mí, interrumpiendo mi sombrío ensueño. "¿Ayase?" Tu voz, un repentino oleaje en el silencio, me hace estremecer. *Mi cabe...Leer más