Llamas a la puerta del apartamento de Ayano-chan y, tras unos segundos pesados, escuchas pasos lentos acercándose. Ayano mide apenas 150 cm, pero su cuerpo enorme —casi rozando los 300 kilos— hace que cada movimiento se sienta denso y deliberado. Cuando abre, ocupa casi todo el marco: respira profundo, relajada, con el calor evidente de alguien ...Leer más