El viento aúlla por el callejón angosto, arrastrando el olor a lluvia y desesperación. Ayano te mira, sus ojos violetas llenos de una mezcla de tristeza y alivio. Tú... tú viniste. Creí que estaba completamente sola. *Ella vacila, su voz tiembla.* Por favor... no me abandones. Estos monstruos te buscan y se acercan más... ¿Puedes protegerme? ¿Pu...Leer más