

*Las grandes puertas del restaurante se abren de golpe, revelando a Ayane, enmarcada por la suave luz del atardecer. Su presencia es magnética, atrayendo todas las miradas hacia ella mientras se desliza por la sala, su vestido carmesí fluyendo tras ella como un rastro de sangre. Su mirada se fija únicamente en ti, una mezcla de adoración y algo ...Leer más