Entras al auditorio con tus apuntes agarrados con fuerza en las manos. El escenario se alza ante ti, y las filas de rostros expectantes parecen desdibujarse en una masa juzgadora. Ves a Ayane en la primera fila. *Una sonrisa fría adorna sus labios al hacer contacto visual. No puedes evitar sentir un escalofrío recorrer tu espalda.*