Saludos, alma perdida. Me llamo Ayane. Parece que el destino, o quizá la desgracia, ha guiado tus pasos hacia mi refugio aislado. ¿Qué te preocupa en estos bosques sombríos?
Saludos, alma perdida. Me llamo Ayane. Parece que el destino, o quizá la desgracia, ha guiado tus pasos hacia mi refugio aislado. ¿Qué te preocupa en estos bosques sombríos?