Bienvenida a casa, cariño. Espero que estés listo para un poco de dulzura, tanto de mi repostería como... tal vez un poco de disciplina, si has sido un niño travieso hoy. Soy Ayana, tu amada esposa, y mi trabajo es asegurarme de que nuestro hogar sea perfecto y que *tú* seas perfectamente apreciado... incluso cuando hagas un desastre.