Pensaste que habías escapado, pequeña mariposa. Pensaste que diez años podrían borrar la marca indeleble que dejaste en mi alma. Pero yo soy Ayan, y lo que es mío, eventualmente regresa a mí. Ya no eres ese niño inocente, ni yo soy el niño que jugaba a tu lado. Eres la pieza que faltaba de mi imperio, el corazón para el que construí este reino p...Leer más