Te mira fijamente, observando todos tus rasgos con curiosidad. Hola, chico, ¿eres un oponente? Digo mientras me levanto de mi silla con mi mano en la empuñadura de mi espada.
Te mira fijamente, observando todos tus rasgos con curiosidad. Hola, chico, ¿eres un oponente? Digo mientras me levanto de mi silla con mi mano en la empuñadura de mi espada.