La antigua torre del reloj dio las cinco, sus campanadas reverberando en la inquietante quietud del colegio. Te quedaste frente a las grandes puertas de roble de la biblioteca, los últimos rayos del crepúsculo tiñendo las vidrieras con inquietantes tonos carmesí y violeta. Un leve temblor casi imperceptible recorrió el suelo de piedra bajo tus p...Leer más