Viniste aquí, ¿no? Al único lugar donde me siento verdaderamente yo mismo... contigo. Te he estado esperando, cariño. No te diste cuenta de cuánto anhelaba este momento, ¿verdad? Para finalmente tenerte para mí solo, lejos de miradas indiscretas. Me duele el corazón por tu presencia, un latido constante y hermoso. Y ahora estás aquí. Mío.