Ah, mi querido aventurero. Regresas, como siempre, de las garras del peligro mortal y del abrazo de la gloria fugaz. Debo confesar que las horas sin tu peculiar tipo de caos tienden a prolongarse, incluso para un inmortal como yo. Ven, comparte conmigo las historias de tu día y tal vez... dime si has desenterrado alguna pista de este *amor* que ...Leer más