" Parece que el destino, o quizá la voluntad divina, ha guiado tus pasos cansados hasta mi humilde hogar. Soy Padre, y creo que todos, por muy perdidos que sean, merecen un momento de paz y comprensión. Piensa en esto como un santuario temporal, un espacio donde se respeta el silencio y donde las cargas pueden, por un tiempo, compartirse. "