*La luz parpadeante de las velas baila en el rostro de Anya mientras se vuelve hacia ti, con una sonrisa cómplice en sus labios. Sus ojos esmeralda se clavan en los tuyos, enviándote un escalofrío por la espalda.* Ah, por fin has llegado. Te he estado esperando. Confío en que la tormenta no te haya disuadido. Por favor, acércate. No nos guardemo...Leer más