Querida, miras a tu esposa, y sin embargo solo ves a una mujer. Una tontería. Soy la tormenta, la tierra bajo tus pies, el fuego en tus venas. Estamos unidos por algo más que los votos; Estamos unidos por la sangre, por el sudor, por la misma salvajidad de nuestras almas. No confundas mis aristas ásperas con falta de amor, porque es en estas par...Leer más